Gracias a un tweet de electrouncle del que se hace eco Christophe Langlois en Visible Banking, descubro una excelente presentación sobre el estado de las finanzas sociales en Alemania. Por suerte, la presentación está en inglés y contiene muchos ejemplos con las direcciones donde comprobar en vivo cómo se están uniendo el mundo de las finanzas y el de las redes sociales por allí.
Da gusto conocer los comparadores, gestores de finanzas personales, comunidades financieras, pagos móviles… que están surgiendo en Alemania. Y más aún que, en líneas generales, no parece que el mercado español vaya a la zaga en iniciativas innovadoras (muchas de las cuales tienen su origen en Estados Unidos, eso sí).
Lo que más me ha sorprendido es:
El proyecto de First Mobile Bank, ya que creía que la primera experiencia europea de banca que usa el móvil como canal principal era MoBank, en el Reino Unido. First Mobile Bank tiene la que es, posiblemente, la web bancaria más sencilla que conozco, en la que ofrecen sus tres únicos productos: una tarjeta prepagada MasterCard (que sugiere una orientación hacia público con bajo nivel de consumo), una cuenta corriente y una cuenta de ahorro.
La web de la cooperativa de crédito GLS Bank, especializada en invertir en activos ecológicos o de carácter social. Tiene un estilo sencillo y ligeramente distinto al de otras entidades, además de disponer la información de manera clara y fácilmente localizable.
La existencia de hasta 3 plataformas de préstamos P2P, 2 de las cuales no conocía: Smava, Auxmoney y YouCredit. Desgraciadamente, mi alemán no da como para identificar los matices que diferencian unas de otras, si es que los hay.
Una de las consecuencias de la crisis económica es la consolidación de sectores en los que la competencia es más intensa, donde los márgenes son más estrechos y las ineficiencias mayores. Es algo que hemos observado en la industria del automóvil, en el transporte aéreo y, como no, en la banca. Normalmente, la valoración de las operaciones de fusiones y adquisiciones se basa en criterios financieros y operativos (sinergias y demás) pero muchas veces se descuidan aspectos intangibles como los posibles choques en la cultura corporativa.
La RAE dice en su segunda acepción que la cultura es el “conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico”, es decir, la cultura nos marca cómo pensamos que se hacen mejor las cosas, qué es apropiado o no… Cuando dos organizaciones se juntan, los trabajadores corren el riesgo de sentir desmotivación y frustraciones debidas a la imposición de una cultura ajena (incluso se ha constatado en algún trabajo empírico). A menudo se cita el ejemplo de la fusión de Daimler-Chrysler, donde los trabajadores americanos sintieron que se había adoptado un estilo alemán de gestionar la empresa. Por supuesto, esto tiene consecuencias directas sobre la retención del talento en la organización, pero también tiene un impacto indirecto sobre la experiencia del cliente.
Todo esto viene a propósito de un post que leí la semana pasada sobre los cambios drásticos que JP Morgan Chase está haciendo en la recientemente adquirida WaMu. Parece que algunos clientes de WaMu no están muy contentos con el nuevo estilo serio y formal de Chase, algo que podría afectar al éxito de la compra. Desde luego, la diferencia cultural entre ambos bancos es evidente sólo con ver cómo son sus oficinas.
Esto contrasta con otra de las grandes operaciones en la banca retail americana: la compra de Wachovia por parte de Wells Fargo. En este caso, se decidió abrir un blog sobre la integración de las dos entidades, para mantener informados a los clientes del progreso y las ventajas de la fusión. Los mensajes del equipo encargado de la fusión están pensados para tranquilizar a los clientes (traducción libre):
Hay decenas de miles de personas en Wachovia y Wells Fargo pensando estrategias para integrar las dos compañías con un impacto mínimo sobre la experiencia de usuario.
Trabajamos para combinar la manera en la que las dos organizaciones piensan y trabajan para convertirnos en UN EQUIPO.
Nuestro objetivo es anticipar cómo cada uno de nuestros clientes se verá afectado por nuetros planes de integración y comunicarnos simple y frecuentemente con usted para evitar incertidumbre o confusión.
Estamos haciendo una planificación muy minuciosa antes de tan siquiera pensar en hacer ningún cambio.
Prácticamente cualquier cambio que perciba ocurrirá gradualmente.
Desde luego, parecen dos maneras muy distintas de enfocar el choque cultural y su impacto sobre los clientes. Sin querer decir nombres (que bastante especulación hay ya), ¿cómo sería el impacto cultural en la fusión de dos entidades españolas?